La Saga de Phoenix

La tormenta de Stettin

Donde los magos logran una agridulce victoria

Llega el momento de ejecutar el plan cuidadosamente trazado. El 31 de mayo de 1228, tras anochecer, varios magos de Phoenix y un nutrido grupo de grogs avanzan por las calles de la ciudad. Su plan es neutralizar primero los dos cuarteles generales que contienen tropas danesas, y lo hacen de forma expeditiva: prendiendo fuego al más grande de ellos, un granero ocupado por una sesentena de guardias daneses, y provocando un levantamiento de tierras que revoluciona el cuartel más pequeño, de piedra. Herman y Cormac son los responsables de la maniobra, que es coronada por un ataque frontal contra los supervivientes donde caen gravemente heridos varios de los grogs. Por desgracia, el fuego del granero se extiende a las casas cercanas, y todo un barrio entero acaba siendo pasto de las llamas. Solo el frío y la intervención de algunos ciudadanos impide que toda la ciudad arda.

Tras eso, los magos se reúnen con el contingente de guardias ducales fieles a Miroslawa y Barnim y emprenden el asalto al palacio propiamente dicho. Después de que Cormac logre una abertura en la empalizada con una ola de tierra, se produce una fuerte refriega contra las tropas danesas, al mismo tiempo que los magos y algunos hombres logran infiltrarse en el interior. Cada centímetro, cada sala, es ganado a golpe de espada y fuego mágico, hasta que por fin las fuerzas rebeldes toman el control de la planta baja.

A medida que la noche avanza lentamente hacia el alba, los magos encuentran el acceso a los calabozos de palacio. Allí, mientras en el piso superior del palacio las fuerzas leales a los duques siguen combatiendo, los magos neutralizan a la guardia de las mazmorras y por fin encuentran a Miroslawa, la madre del duque Barnim, en un estado extremadamente débil. Su piel está macilenta y tose profusamente, sin duda a causa del frío. En la celda de enfrente, malnutridos pero algo mejor, se encuentran Edwin de Mecklenburg y su familia (su esposa e hija), también capturados por las tropas danesas. Para consternación de los magos de Phoenix, no encuentran al desaparecido Karl por ninguna parte.

Tras liberar a Miroslawa, esta dice que uno de los “gigantes tatuados” daneses se llevó a su hijo algunas horas atrás. Entonces, poco antes del amanecer, un par de maltrechos guardias ducales interrumpen la escena para comunicar a los magos que la planta superior ha sido tomada… y que Mikäl intenta escapar usando a Barnim como rehén.

El grupo sale al exterior del palacio cuando los primeros rayos de sol empiezan a romper en el cielo. Allí, en el patio, Mikäl avanza poco a poco hacia el establo amenazando al pequeño duque con un cuchillo en la yugular. La situación es tensa y potencialmente letal. Por fin, cuando está a punto de llegar a los caballos, un oportuno hechizo lanzado por Herman le hace perder el control de la mano donde tiene el cuchillo, que cae al suelo… no sin antes hacer una raja en la garganta del joven duque. Mientras Miroslawa y algunos presentes se acercan al pequeño, los grogs más enteros y Cormac, en forma de búho, intentan impedir que el danés huya. Acorralado, Mikäl sube a un caballo e intenta huir desesperadamente, pero un nuevo hechizo que debilita su arma, combinado con un descomunal ataque de Bjorn, frustra su huida: el regente danés cae del caballo convertido en un ovillo desmadejado, con un brazo medio cercenado y un tremendo tajo en un costado.

Al día siguiente

Tras el alboroto, las cosas se empiezan a normalizar en palacio, y mientras los magos buscan desesperadamente a alguna de las brujas escandinavas o un objeto que cause el frío mágico que azota la región, la débil Miroslawa es llevada a sus estancias para recuperarse. Al otro lado de las murallas, el día desvela los estragos sufridos por Stettin, de los que tardará en recuperarse. No hay ni rastro en el palacio de ninguna bruja del norte, ni ningún objeto mágico: sin embargo, un par de hechizos de detección lanzados por Cormac confirman que efectivamente el palacio está siendo objeto de algún efecto mágico de un hechizo de elevada potencia (entre sexta y octava magnitud).

Al atardecer, Miroslawa, ya recuperada, convoca a sus extraños salvadores a sus estancias, donde también está Barnim, con el cuello vendado. Allí les da las gracias por su inesperada actuación, y deja entrever la posibilidad de una relación más o menos cordial entre la familia del grifo (como se conoce a los duques) y Phoenix. Sin embargo, también deja bien claro que su situación ahora mismo es complicada por motivos políticos, y que tiene por delante un largo trabajo, en concreto para evitar que las tropas danesas vuelvan a tomar Stettin. El estado en que ha quedado la ciudad, con el consiguiente descontento ciudadano, tampoco la ayudará para nada. Sin embargo, permitirá que los magos interroguen a Mikäl cuando despierte.

Edwin y Kaspar

Los magos también hablan con Edwin, cuya actitud hacia Phoenix solo ha cambiado ligeramente tras su liberación. Un agresivo interrogatorio por parte de Herman no saca nada más en claro que la promesa de Edwin de que hablará con su familia cuando vuelva a su sede ancestral de Rostock para que relaje el diezmo sobre las tierras donde se encuentra Phoenix. Pero sigue sosteniendo que Kaspar era solo un miembro de su séquito, y que su huida antes de que Edwin fuera capturado es algo que el bastardo de los Mecklenburg no olvidará. Poco después, Edwin y su familia parten hacia Rostock.

El regreso a Phoenix

Aunque ninguno de los participantes de Phoenix en el ataque han muerto, varios están en un estado grave. De manera que un día después, la comitiva emprende un lento regreso al covenant a bordo de un carro donde se transporta a los heridos. El regreso es lento y frío, pero pronto los magos ven las familiares lindes del bosque y se encuentran en casa de nuevo. Allí, Clarisa lanza sus sortilegios curativos sobre los heridos y, tras enterarse de que en la ciudad hay muchos heridos, parte de inmediato hacia Stettin. La acompañan el fiel senescal Stefan, que regresa al lado de su señora, y también Hieronimus, el misterioso sanador que sigue viviendo en el bosque, y que vuelve a ofrecer sus servicios (no solo curativos) al covenant para situaciones de riesgo físico como la que acaba de producirse.

Noticias y regresos

Pasan algunos días durante los cuales la vida del covenant vuelve a la normalidad. Entonces, el 9 de junio, se producen dos regresos: por un lado vuelven Clarisa y Hieronimus. La maga está visiblemente afectada por la destrucción que ha contemplado en Stettin, y su ternura y amabilidad hacia Phoenix parecen en tela de juicio. Se despide precipitadamente, reiterando su oferta de ayuda siempre que el covenant lo necesite y también el pago a cambio de la temporada de estudio que acaba de disfrutar en la biblioteca; sin embargo, algo parece haber cambiado en la Ex Miscellanea, y su trato en concreto con Ahmal parece haberse enfriado un poco. Tal vez el tiempo también lo cure.

El otro regreso, no por esperado, es también sorprendente. La bamboleante y apestosa figura de Berstuk vuelve a pisar el claro de la pirámide tras más de medio año fuera. El enorme mago Bjornaer trae noticias de sus viajes. Noticias relativas a viejos relatos que ha escuchado sobre el antiguo culto a Svantevit, que en tiempos dominara el claro de la pirámide. Un culto que también habría existido en la ciudad de Stettin, donde según las leyendas, habría unas ruinas de un templo antiguo bajo la catedral actual. No es la única leyenda misteriosa que ha escuchado: otros cuentos hablan de un ídolo de oro representando a Svantevit, que se habría perdido durante la invasión cristiana de la ciudad, pero que alguno de los fieles habría guardado en un árbol mágico perdido en la ciudad. ¿Leyendas, rumores… o hechos reales? Berstuk cree que los misteriosos hechos ocurridos en los últimos meses, incluso algunos de los ataques sufridos por Phoenix a lo largo de los años, podrían estar relacionados con el antiguo culto a Svantevit.

Soy… Kersnik

La última noticia que trae Berstuk no es menos sorprendente: el mago, que cada vez que emprende uno de sus extraños peregrinajes regresa con su carácter sutil pero claramente transformado, ha cambiado su nombre. Quien fue Berstuk será conocido de ahora en adelante como Kersnik, un nombre que alguno de sus sodales no comprenden del todo, pero que según sostiene él, le ayudará en las pruebas que le aguardan en el futuro. Según han oído algunos magos del covenant, habría existido en el extremo oriental de Europa una tradición mágica menor con ese nombre, integrada por hombres que librarían una batalla espiritual para defender a los pueblos de la zona de los peligros sobrenaturales que podrían amenazarles. ¿Qué significa realmente ese cambio de nombre…?

Tampoco tienen mucho tiempo para pensarlo: antes de partir, Clarisa les dice que Miroslawa quiere verles con urgencia. Mikäl ha despertado de su inconsciencia… y hay otras noticias que debe transmitirles con urgencia.

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